10 consejos generales para una buena función digestiva

10 consejos generales para una buena función digestiva

El otro día hablamos sobre el verano tardio y el elemento Tierra que según la medicina china corresponde a la digestión y sobretodo a los órganos bazo-páncreas y estómago.

Hoy os dejo10 consejos generales que sirven para todo el mundo, independientemente de su estado energético. ¿Cuántas de estas reglas ya aplicas en tu vida?

 

1. Come tranquilamente, sentada con calma, sin prisas y con una actitud positiva.

Las comidas deberían ser momentos de alegría. Intenta evitar discusiones y hablar de las cosas que pueden generar tensión o discusión. Comer con mal rollo y enfadado bloquea la energía del hígado y la digestión no será buena porque el hígado ataca el bazo/páncreas/estómago. Energéticamente hablando bloquea la libre circulación de la energía y sangre y en una forma corta la digestión.

2. Mastica bien.

La digestión empieza en la boca. Los alimentos masticados se mezclan con la saliva que contiene enzimas responsables de iniciar el proceso químico de la digestión, formándose el bolo alimenticio. Además el organismo tiene que gastar menos energía si la comida entra en el estómago bien masticado, en vez de tener que recibir trozos grandes.

3. No necesitamos beber durante la comida, sobretodo bebidas frías y azucarados debilitan la digestión.

Si no hay sed, no tenemos porque beber a la hora de comer. Recordamos que el metabolismo prefiere un ambiente tibia/caliente, las bebidas frías y con hielo enfrían este ambiente y la digestión no será buena. También mucho liquido debilita los jugos gástricos y la digestión de las proteínas no será igual eficaz. Si hay necesidad de beber, la mejor opción en esta época sería una infusión digestiva, caldo, o sopa.

4. No comer mucho por la noche.

La cena no es la comida más importante del día. Debe ser ligera y simple. Una crema de verdura o verdura al vapor o wok con algo de proteína es suficiente. Y tampoco no necesitamos comer pan por la noche y ni hablar del postre. Y si cenamos muy tarde por la noche, una crema de verduras o sopa puede ser suficiente. Procura dejar unos 2h entre la cena y de ir a dormir.

5. Come alimentos y no productos.

Reduce la cantidad de productos en tu cocina y compra solo materia prima y aprende a preparar comidas fáciles y deliciosas. Todo se consigue si hay ganas, alegría y amor hacia tu cuerpo y a ti misma. Procura comprar productos locales, de la temporada, naturales y ecológicos.

6. Evita comer en exceso dulces refinados y elimina azúcar en la manera que puedas.

A pesar de que el sabor del elemento tierra es dulce, no hace referencia a este sabor dulce de azúcar que conocemos. El azúcar en la medicina china se llama “du” que quiere decir “toxico”, algo que es mejor evitar. El dulce de la tierra es por ejemplo el sabor dulce que nos ofrece los cereales. Elimina los productos refinados: galletas, bollería etc. de tu cocina y empieza a reducir la cantidad de azúcar que añades a tus cafés, yogures etc. Prueba otros edulcorantes como estevia o azúcar de coco  entre otros y siempre cuando puedes usa fruta madura o dátiles frescas para dar dulzor a tus platos.

7. Come regular y respeta unos horarios.

Hay que comer regular y tener unos horarios en vez de ir cambiando cada día y comer todas horas. Hay muchas contradicciones sobre cuantas veces deberíamos comer al día. La respuesta es “depende de la persona” y de sus necesidades y estado energético, si hay enfermedades o no. Cierto es que el organismo tiene un mecanismo de auto limpieza que funciona naturalmente. Se conoce como CMM (complejo motor migratorio). Quiere decir que los intestinos y el estómago se limpian su interior de las bacterias si están vacíos de la comida. Si comemos cada 2-3h este mecanismo no se pone en marcha, por lo tanto debilitamos nuestras defensas en una forma. Es importante aprender a sentir la sensación de hambre y comer cuando el cuerpo lo pide, sobretodo aquellas personas que tienen un problema con su peso. Personalmente como 3 veces al día y tomo una merienda ligera antes de ir a entrenar.

8. No hagas ayunos largos o muy menudo.

Las ayunas largas o constantes debilitan el sistema digestivo energéticamente, sobretodo de aquellas personas que ya están en deficiencia. Es mejor hacer días de limpieza cuando comemos menos cantidad y por ejemplo solo verdura cocida con caldos. Las ayunas largas son extremas y no son beneficiosas a todo el mundo.

9. Organízate bien y lleva los cambios a la acción.

Una buena organización es la base en todo. Si no sabemos lo que vamos a comer cuando vamos al súper, compramos todo lo que no deberíamos comprar. Organízate una vez al semana tus menús y compras y verás que todo es más fácil y no solo tu digestión te lo agradece pero también tu bolsillo. Y nada sirve si no lo podemos en acción, tanto en la cocina que en el vida en general. Si has decidido hacer cambios alimenticios, empieza con uno y hazlo. Siéntate responsable hacia ti misma y tu salud y fuérzate y dile a esta voz en tu cabeza que siempre intenta hacer todo para evitar que seguirías tus deseos: “ gracias pero no te necesito, váyase”. Y lo repites tantas veces que hace falta. ¡Y recuerda que se consigue todo cuando uno quiere!

10. Muévete y conecta con la naturaleza.

El deporte aumenta el metabolismo y acelera el proceso digestivo, favorece el tránsito intestinal, reduce el estrés y síntomas digestivos y al final mejora el control del apetito. El movimiento es necesario para nuestro cuerpo. Si no te gusta hacer algún deporte, sal a caminar en el bosque, toca la tierra, trabaja en tu jardín, huele las flores y conecta con la tierra.

Fotos: Wendy Stephen.

 

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_MG_2933 - 03 de d’abril de 2019-03 de d’abril de 2019 (1)

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